El bosque es un entorno que puede abrirse a más de una dimensión de la existente. Cuando caminamos juntos en un lugar así, creamos vínculos que no podemos imaginar.
¿Por qué ocurre esto?
Los árboles están interconectados… ¡mucho más que nosotros! Cuando nos relacionamos con un árbol, no hablamos sólo con él, hablamos con todo el colectivo arbóreo. Por eso, cuando nos encontramos dentro de esta comunidad podemos sentir paz, bienestar y amor. También podemos saber más sobre la recepción de ideas, puntos de vista y soluciones.
Ahora llega la hermosa …
El sábado 16 de septiembre había unas 150 personas en el templo del Bosque Sagrado de Damanhur. El ambiente era muy agradable, y al llegar se podía sentir ese ligero aroma de otoño en el aire. El equinoccio estaba a las puertas, y aquí en Damanhur llevamos 43 años respetando los ciclos naturales de las estaciones, celebrándolos cíclicamente.
Al entrar en el bosque, encontramos en los circuitos a un músico con la Música de las Plantas, que enriquecía el ambiente. Un poco más allá había un banquete de demostración de nuestro dispositivo Música de las Plantas, que se probó durante el día. La planta conectada al dispositivo dio la bienvenida a muchas personas que interactuaron con ella de las formas más dispares. La planta fue acariciada, tocada. Alguien entabló un diálogo verbal o cantado con la planta.
Pues sí…
Uno de los momentos más divertidos del día ocurrió cuando una señora alta y rubia empezó a hacer vocalizaciones. Al cabo de poco tiempo, la planta empezó a repetir el sonido, ¡reproduciendo la duración de la vocalización y la tonalidad! ¡Es increíble comprobar cuántas referencias puede darnos la naturaleza!
Todo ello continuó con el concierto nocturno, entre la Música de las Plantas, del músico Maurizio Verna y el grupo vocal de canciones polifónicas Magjical.
Envío una calurosa bienvenida a todos los participantes, ¡con el deseo de repetir la experiencia lo antes posible!
Aninga